viernes

Abu Simbel

Quinto día (22 de octubre de 2010)


Amaneciendo en Abu Simbel
Templo de Ramses II
Las doce y media de la noche y en el bar de la motonave tomando un té. Resulta que hoy vamos de excursión a Abu Simbel, excursión que normalmente se suele realizar sobre las dos y media - tres de la madrugada, pero que hoy, precisamente hoy es un día especial en Abu Simbel. Que ¿por qué?, pues porque resulta que durante dos fechas al año se produce el "milagro" de que la luz del sol, al amanecer, entra hasta el fondo del Templo de Ramses II e ilumina las estatuas de Amón, Ra y Ramsés pero no la de Ptah (Dios de la Oscuridad). Así que prácticamente sin haber dormido nada nos subimos al autobús y nos vamos al aparcamiento desde donde se sale. Hay que aclarar que Abu Simbel se encuentra a unos 300 Kms. de Aswan, se llega por una carretera a través del desierto y sólo se puede ir en convoy acompañado de la Policía Turística de Egipto. Por lo que una vez formado el convoy de autobuses, coches particulares, furgonetas, minibuses, etc, etc, vamos desconozco el número total de vehículos que formaban el convoy, pero  de tropecientos para arriba, podemos iniciar el viaje que durará unas tres horas largas.
Caravana hacia Abu Simbel

El viaje es increíble, chorrocientos vehículos, todos uno detrás del otro, por una carretera en mitad del desierto, adelantándonos unos a otros, para llegar todos a la misma hora más o menos, no tiene precio, para lo demás MasterCard.
Total que sobre las cinco y media llegamos a destino, visita obligada a los lavabos y se encuentra uno con que mucha gente padece del llamado mal del viajero, la sonata en solfa que existía en los servicios no la hubiera hecho sonar ni el mejor de los directores de orquesta. Espeluznante.


Bailes tradicionales
Templo de Ramses II
Una vez llegados a los templos de Abu Simbel, hay que reconocer que son una auténtica maravilla, es imposible describir la grandeza del lugar, aquí se entiende el sentido de "obra faraónica" que perdura todavía hoy en día. Los dos templos, el de Ramses II y el de Nefertari, son dos maravillas en medio del desierto y enfrente del lago Nasser. Al ser hoy un día especial en este lugar, nos encontramos con una serie de bailes y músicas tradicionales celebrando este hecho, así como autoridades del lugar.
Desierto de Abu Simbel
Realizada esta visita, volvemos en caravana otra vez hacia Aswan, tres horas más de carretera en mitad del desierto, adelantándonos de nuevo unos a otros, formándose en algunas ocasiones hasta tres filas paralelas de vehículos a toda pastilla. Que viene uno de frente, no te preocupes hay desierto para todos. Vaya manera de conducir!! Fantástico el día en Abu Simbel.

Begoña en el aeropuerto de Aswan
LLegada a la motonave, comida (como siempre fantástica), y a esperar a las cuatro que salgamos hacia el aeropuerto para coger el vuelo hacia El Cairo. Hoy se nos acaba el crucero por el Nilo, os podemos asegurar que ha sido una experiencia inolvidable. Nos despedimos de Patri y Manu, puesto que ellos marchan hacia el Mar Rojo y nosotros hacia El Cairo. Nos vienen a recoger puntuales y salimos hacia el aeropuerto de Aswan de donde está previsto salir sobre las siete. Hay que reconocer que el avión era un pelín más grande, las piernas entraban. Después de unos veinte minutos en que nos deleitaron los pilotos del avión en un tour sobrevolando El Cairo, conseguimos aterrizar. Las maletas llegaron con nosotros, y en un autobús hacia el hotel Sheraton Cairo que llegaríamos sobre las nueve y media - diez. Nos alojan en la torre Nefertiti (la más cercana a la rotonda), piso catorce. Una habitación fantástica, con vistas al Nilo y a toda la ciudad. Empezamos a respirar la polución de El Cairo. Mañana excursión a una de las siete maravillas de la antigüedad: las pirámides de Gizeh.

Estamos deseándolo!!


Detalle del templo
Templo de Ramsés II

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